Antecedentes
Los trastornos en la postura y las alteraciones musculoesqueléticas de origen laboral son un problema común en Europa, reconocido por la Comisión Europea.
Las consecuencias sociales de este problema, traducidas en un número creciente de personas registradas como discapacitadas (de larga duración), tienen su origen en que algunos grupos de trabajadores están peor protegidos frente a los riesgos sanitarios derivados de la manipulación manual de cargas pesadas.
Las consecuencias económicas se reflejan en los costes sociales y médicos para el Estado y en la disponibilidad reducida de los individuos para el trabajo, a lo que debe sumarse una población laboral que envejece y que está formada por un número creciente de trabajadoras del sexo femenino. En la estrategia de la UE para la salud y la seguridad para 2002-2006, la Comisión Europea ha indicado que quiere compaginar la política de salud y seguridad de la UE con los problemas laborales asociados con una población laboral sometida a un proceso de envejecimiento, con un porcentaje creciente de mujeres y con formas cambiantes de empleo.
Un aspecto del programa de acción de la Comisión Europea es aumentar el énfasis en la prevención de las enfermedades laborales; y dentro de ese grupo, debe darse prioridad, por ejemplo, a las alteraciones musculoesqueléticas.
La Comisión Europea está especialmente preocupada en garantizar la mejora de la aplicación de la legislación de la UE, otorgando una posición clave al SLIC dentro de la estrategia de la UE.